Aunque el candidato del PSOE al ejecutivo regional quedó en primer lugar, el bloque de la derecha, integrado por el PP, el liberal Ciudadanos (Cs) y el ultraderechista Vox, supera al de la izquierda (socialistas, Más Madrid y Podemos).
La victoria de los socialdemócratas a nivel nacional se vio también empañada por su pobre resultado en el ayuntamiento de Madrid, donde apenas lograron ocho concejales de un total de 57 y la coalición progresista (Más Madrid) que gobernaba la capital perdió su mayoría.
Aunque Más Madrid, de la alcaldesa saliente y candidata a la reelección, Manuela Carmena, fue la lista más votada, el control de la capital quedó en manos de una casi segura alianza entre el PP, Cs y Vox.
De esa manera, los populares recuperan cuatro años después la alcaldía de principal urbe de esta nación ibérica y mantienen su hegemonía en la región que la alberga, gracias al sostén de los liberales y de la extrema derecha.
Tras esta triple cita electoral, Sánchez iniciará las negociaciones para conformar el futuro gabinete, cuatro semanas después de ganar las legislativas, aunque sin el apoyo requerido para gobernar en solitario.
En los comicios generales del 28 abril, el secretario general del PSOE alcanzó 123 de los 350 escaños del estratégico Congreso de los Diputados, encargado de investir al futuro jefe del Ejecutivo español.
Al no conseguir la mayoría absoluta de la Cámara Baja, fijada en 176 miembros, el actual mandatario en funciones necesitará el respaldo de otras fuerzas políticas para continuar en el gubernamental Palacio de la Moncloa.