Es probable, explicó Abdala, que la filtración haya sido resultado de una operación de phishing, una práctica muy extendida por la que se le solicita al usuario de una cuenta de correo electrónico que responda un mensaje de apariencia oficial y así obtener información confidencial.
De la información disponible a pocos días de ocurrido el ataque informático, indicó que los hackers quizás no tengan todos los datos que afirman tener: "Lo que aparece publicado es un puñado de datos, auténticos, pero son unos 30 o 40, que podría ser una muestra también".
Esto hecho preocupa a las autoridades del INAU ya que se filtraron datos personales de niños y adolescentes, "pero muchos -subrayó Abdala- son datos históricos, el propio número lo revela".
"Pongamos que efectivamente accedieron a 211 mil datos, evidentemente la mitad o más son datos viejos que corresponden a vínculos no vigentes, ya que el INAU tiene en forma más o menos permanente a unos cien mil vínculos".
La filtración
Como informó ayer Caras y Caretas, tras las filtración de más de 200 mil datos de menores que estuvieron y/o están en dependencias del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU), lo que ocurrió este fin de semana, este organismo presentó una denuncia ante la Unidad Reguladora y de Control de Datos Personales y ante el departamento de Delitos Informáticos del Ministerio del Interior.
La filtración de 211.604 registros incluye datos personales de los menores.
Estos datos, que incluyen nombre, sexo, edad, fecha de nacimiento y estado de situación de los menores, fueron divulgados a través de un sitio web por los hackers que atacaron el sistema informático del INAU.
El sábado, un hacker argentino, Mauro Eldritch, posteó en su cuenta de Twitter que alguien divulgó esta delicada información. "El mismo usuario que filtró a la Policía de Salta comparte un volcado del INAU (Instituto del Niño y Adolescente del #Uruguay). Contiene 211.604 registros sobre menores de edad", informa en este posteo.
En un comunicado oficial del INAU se informa que "el directorio y las áreas competentes están atendiendo la situación, recorriendo los caminos y cumpliendo las instancias que técnicamente corresponden".
Por esta situación, el Instituto está trabajando con la Agencia de Gobierno Electrónico “para determinar el origen de la divulgación de la información”.