Los delincuentes desactivaron una cámara de seguridad para ingresar y una vez adentro además de robar las armas, se bebieron una Coca Cola que estaba en la heladera.
Agrega que Corbo, quién se desempeñó entre otros cargos como director de Pasos de Frontera, poseía permiso de coleccionista de armas y contaba con toda la reglamentación al día.
Tras denunciar el hurto la Policía realizó dos allanamientos en los que se detuvo a una persona, pero no recuperó ninguno de los objetos hurtados.
La Justicia imputó al detenido. La investigación prosigue.
El hurto es uno de los delitos que aumentaron en el último año junto con los homicidios y la mal llamada violencia doméstica.