1. Emergencia habitacional y vulnerabilidad social.
Incluye 19.850 mejoras de viviendas existentes, 5.580 subsidios de alquiler y el programa “Crece desde el pie”, destinado a familias con recién nacidos en situación crítica, en coordinación con el Mides y ASSE.
2. Acceso y permanencia en la vivienda.
Se diversifican las modalidades de tenencia (propiedad, alquiler social, cooperativas, autoconstrucción), con 20.681 nuevas soluciones habitacionales, subsidios y garantías de alquiler. También se revisará el programa Entre Todos, con topes de precios y nuevos subsidios.
3. Integración urbano–rural.
Prevé intervenciones en barrios y pequeñas localidades, con 17.370 hogares beneficiados y 4.620 nuevas viviendas, además del despliegue de Mevir y la creación del programa Más Barrio para transformar zonas con alta vulnerabilidad y violencia.
4. Acceso al suelo urbano.
Lanzamiento de una nueva Estrategia Nacional de Acceso al Suelo Urbano (ENASU), que apunta a aprovechar terrenos públicos y crear distritos de innovación en ciudades del interior.
5. Gestión y fortalecimiento del SPV.
Se prioriza la planificación con evidencia, la transparencia y la participación social en todas las etapas.
Una mirada integral
El ministerio plantea que la política habitacional debe garantizar viviendas adecuadas, bien localizadas, conectadas a servicios y en entornos seguros. Por eso, la estrategia combina respuestas inmediatas con cambios estructurales, vinculando la vivienda con la salud, la educación, la seguridad y el empleo.
En palabras del MVOT, la vivienda será entendida como un derecho y una plataforma de acceso a una ciudadanía plena, con la meta de reducir desigualdades y mejorar la calidad de vida en todo el país.