"Finalmente, la zona a reparar fue localizada en el PLEM (PipeLine End Manifold, por sus siglas en inglés), que es una estructura submarina ubicada en el fondo, que conecta los manguerotes que descienden de la boya con el ducto submarino que permite la transferencia del crudo a la planta. Tras esta constatación, los técnicos realizan las reparaciones necesarias para volver a operar con normalidad”, explica seguidamente.
Refinería parada
Precisa finalmente que “el tiempo que lleven los trabajos está supeditado a las condiciones climáticas, ya que el PLEM se encuentra a 20 metros de profundidad".
Ancap indicó que la importación de producto refinado se mantendrá hasta que se termine de reparar la boya.
Por otra parte, precisó que las trazas de petróleo que se encontraron en playas del este no se deben a esta situación.
La boya petrolera de José Ignacio es el único punto de descarga de petróleo crudo en el país. Desde allí se bombea hacia la refinería de La Teja donde es refinado. Fue inaugurada en 1977 para, entre otras cpsas, abaratar los precios del transporte y mejorar la seguridad.