Este jueves se realizó el sorteo que permitirá definir a las 120 participantes de la edición 2026. A partir de ahora, las organizaciones sociales que participan del programa comenzarán el contacto con las postulantes para realizar las entrevistas y conformar las cuadrillas.
Histórico programa de la Intendencia de Montevideo
La directora de Desarrollo Ambiental de la Intendencia, Graciela Villar, destacó la trayectoria de una política que considera histórica dentro de la comuna, pero puso el acento en las novedades de esta edición.
“Estamos llegando a los 24 años del Barrido Inclusivo. Es histórico en la Intendencia de Montevideo”, señaló. Y enseguida marcó uno de los principales cambios: “Estamos hablando de un período de un año de trabajo”.
La apuesta es que ese año funcione como una plataforma. Durante ese período, las participantes podrán acceder a procesos socioeducativos, capacitación y acompañamiento social y en salud, con el objetivo de fortalecer sus herramientas para buscar posteriormente un empleo en otros ámbitos.
Villar resumió el desafío con una expresión contundente: evitar que el Barrido Inclusivo sea una “puerta giratoria”.
“Queremos que esto no sea la puerta giratoria, sino que les permita reinsertarse laboralmente en otros ámbitos”, sostuvo.
La idea es que el trabajo protegido sea un escalón y no un destino permanente. Que la experiencia adquirida, la capacitación y el acompañamiento permitan a las participantes avanzar hacia nuevas oportunidades laborales.
“Es un paso más en esta escalera”, planteó Villar, al referirse a las dificultades que enfrentan muchas mujeres para llegar a un empleo estable.
La nueva edición incorpora además una dimensión que resulta decisiva para muchas de las mujeres que buscan trabajo: los cuidados.
El programa contará con 120 cupos distribuidos en cuatro zonas de Montevideo y dispondrá de un espacio de cuidados coordinado con la Secretaría de Género de la Intendencia.
La medida apunta especialmente a las mujeres que son jefas de hogar y tienen niños y niñas a cargo. Para ellas, acceder a un empleo no depende únicamente de encontrar una oportunidad laboral: también necesitan resolver quién cuida a sus hijos mientras trabajan.
“Esta población necesita ser atendida en la parte de los cuidados, sobre todo las que son madres jefas de hogar”, explicó Villar.