Varios registros audiovisuales (que no fueron lo los informativos centrales previos al partido, muestran "el túnel policial" literalmente reprimiendo, más allá de los pasados de "vivos" que quisieron ingresar sin entradas.
Una suerte de carta libre con orden de reprimir, justificada en los peores sentimientos de chauvinismo nacionalista.
No es de extrañar entonces que mientras los medios locales hablan de incidentes (como muchas veces lo hacen en las movilizaciones de trabajadores), los medios extranjeros hablen de represión.
https://publish.twitter.com/oembed?url=https%3A%2F%2Ftwitter.com%2Felgraficoweb%2Fstatus%2F1686878297588670464&partner=&hide_thread=false
Una crónica de Clarín del cual no nos es indiferente su línea editorial describe: "Las jornadas de Copa Libertadores suelen ser emotivas por lo que se regala adentro de la cancha y peligrosas por lo que sucede afuera. Viajar de visitante siempre es riesgoso y los hinchas de Boca no la pasaron bien en Montevideo. En la previa al duelo ante Nacional, hubo corridas entre simpatizantes de un equipo y otro en las calles de la ciudad. Además, hubo desbordes en el acceso de los argentinos al estadio Parque Central, que derivó en una fuerte represión policial. Hubo un efectivo que hasta desenvainó un sable mientras se movilizaba a caballo".
Otros medios comentan: "En la previa del partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores entre Boca y Nacional la violencia escaló a niveles impensados: la policía de Uruguay hizo un embudo y le pegó a los hinchas argentinos. Lo más llamativo fue un efectivo a caballo que tenía una espada en la mano y daba instrucciones a sus otros compañeros. A menos de una hora de que comience el encuentro, la tensión crece y ya hay heridos de balas de gomas. Hay problemas con el ingreso porque cada persona debe mostrar su código QR: si muestra color rojo, la entrada es falsa y no puede ingresar. Muchos fueron golpeados una vez que salieron del tumulto".