Se trata de unas 500 personas que están en esta situación en el departamento, la mayoría se encuentran en distintas localidades de los municipios Pando, Atlántida, Canelones y, principalmente, Las Piedras.
Garrido señaló que esta problemática preocupa a la administración y consideró necesario abordarla de forma interinstitucional, teniendo en cuenta que esta temática también es prioritaria para el Gobierno Nacional.
Plan de convivencia
En este marco Garrido comunicó que el próximo martes 25 de marzo iniciará la implementación de un dispositivo de control urbano, con el que recorrerán la ciudad de Las Piedras inicialmente, como prueba piloto, en conjunto con educadores sociales, técnicos de la Dirección de Gestión Ambiental y Contralor de la Intendencia y el Ministerio del Interior, para derivar a las personas en situación de calle a distintos centros y limpiar los espacios para mejorar la convivencia.
Señaló que estas personas tienen derecho a una rehabilitación, a un tratamiento y “a no vivir en las condiciones en las que están viviendo”, pero dijo que también van a velar por el derecho de los vecinos y las vecinas “a tener sus veredas y sus plazas limpias y a poder circular con tranquilidad por la ciudad”.
Consideró necesario acompañar a las personas en situación de calle en un proceso social para derivarlas a refugios del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), pero también propuso hacer un trabajo mucho más profundo, que es la articulación con el mundo del trabajo, para poder las personas puedan reinsertarse en la sociedad, “y en eso estaremos trabajando”.