Ahora, el Tribunal de Apelaciones decidió revocar ese fallo de 2022 y condenar a Moreira por encubrir a Leonardo David Sena, quien fue procesado en mayo del año pasado como autor del homicidio tras una pericia forense que demostró la presencia de su sangre en el cuerpo y las pertenencias de Lola.
Según la sentencia, Moreira "encubrió los hechos que desencadenaron la muerte de la adolescente pues ayudó, colaboró, contribuyó o facilitó la sustracción de los autores a la acción de la justicia".
Si bien la Justicia descartó que haya participado del homicidio, dictaminó que "después de haberse perpetrado" el crimen "estorbó las investigaciones de las autoridades".
Contacto con Lola
El tribunal detalló que Moreira estuvo dos veces con Lola: una cuando ella estaba viva y otra posterior a su fallecimiento.
Primero el encuentro fue cuando Lola sufrió un desmayo, "lo que es compatible con la dieta que había iniciado, el calor reinante y el trayecto recorrido".
"Dejó a la víctima en el lugar donde se encontró el cuerpo y en la posición en que la hallaron, también dio detalles sobre las pertenencias (durante una de sus declaraciones)", indica la sentencia, y en otro fragmento agrega que Cachila "llevó a la adolescente abajo de las acacias, la dejó en el lugar y se fue".
"Posteriormente regresó a la escena y se encontró con el cuerpo de aquella ya sin vida", dijo el tribunal. En ese momento el cuerpo ya estaba enterrado.
"Sus referencias a los detalles donde se encontró con la adolescente y el contexto de esto, consignadas en una de las oportunidades, encuentran respaldo en las pericias técnicas cumplidas", sentenció el tribunal, que recuerda que las declaraciones de Cachila han ido "con marchas y contramarchas".
Sobre el abandono de la víctima y posterior retorno al mismo lugar, Apelaciones recuerda que Cachila "alude exclusivamente a que no quiso comprometerse o complicarse con la autoridad policial".