Estará ubicado muy próximo al segundo cartel de Montevideo, "lo que habla claramente de la construcción de una ciudad más integrada donde los barrios carenciados también tienen espacios de atractivo turístico que lo vuelve referencial para todos los ciudadanos porque nos representa a todos", reveló el jerarca.
Para Oreggioni, poder disfrutar del paisaje de la bahía desde un lugar como este será un cambio muy potente. Allí podremos disfrutar de eventos únicos como ver a la filarmónica tocando o podrán generarse eventos deportivos o comunitarios más vinculados al tejido social de los vecinos y vecinas más próximos. "Es como convertir al cartel de Montevideo en un lugar habitable, para que lo usemos todos", señaló.
Un lugar emblemático
El proyecto de la Intendencia parte del concepto de que el oeste de la ciudad tiene una identidad muy marcada. "El Cerro es emblemático porque antes que barrio fue un pueblo que se integró a Montevideo y tiene sus características propias como una enorme inmigración de muy diversos países, lo que lo hace muy cosmopolita y que estuvo vinculado durante gran parte del siglo XX a grandes frigoríficos", expresó.
El barrio cuenta con una red de lugares que le permiten ofrecer actividades al resto de la ciudad. La idea es que El Balcón del Cerro venga a formar parte de ese grupo de sitios que tienen esa misma vocación, como el Florencio Sánchez, la casa de la Pólvora recientemente inaugurada y el propio PTI que tiene también actividades culturales, sociales y barriales que de alguna forma se integran a este mismo concepto, que también está representado en una vasta red de tejido social que cuenta con clubes, bibliotecas e instituciones de la sociedad civil que perfectamente pueden complementarse.