El paso dado por la Intendencia “tiene simbolismo, tiene presente y tiene esperanza. Durante la dictadura se sacaron todos los árboles de 18 de Julio por razones de seguridad. En el gobierno de Mariano Arana se arboló desde la Plaza Cagancha hasta la Plaza Independencia, y nosotros estamos en un proceso de aumentar el arbolado en un plan bastante ambicioso de aquí a 10 años. Decidimos arbolar todo el resto de 18 de Julio con tilos, jacarandás e ibirapitá”. De este modo, unos 2.500 metros de avenida, tanto en su acera norte como en la sur, tendrán especies cuidadosamente elegidas por sus características, como la altura y la frondosidad de la copa, que las hacen adecuadas para ese lugar.
Otro punto interesante de una propuesta es lo que se generará a los pies de cada árbol. Es que “en la base hay un pequeño jardincito que va a quedar hermoso, con romero, margaritas, algunos laureles de jardín”. Para que esto tenga éxito, dijo Cosse, será crucial el compromiso de la ciudadanía, por lo que “quisiera pedirles toda la solidaridad para cuidar estos árboles y su base”.
A modo de cierre, la jerarca recordó el indispensable rol que desempeñan los árboles en la salud de las ciudades, ya que aportan “todo lo bueno: retiran carbono, generan sombra, bajan la marca de color de la ciudad, la hacen más hermosa. Estamos muy contentos”.