En el informe, realizado por tres integrantes del IMFIA, se propone una "obra híbrida" que "combina un revestimiento de roca (obra "dura") con una reconstrucción de duna tapando el revestimiento (obra "blanda").
Olga Mora, bióloga con profundización en ecología y biogeografía, y vecina de La Paloma, dijo a Caras y Caretas Portal que "está comprobado en todo el mundo que las obras duras no sirven". También puntualizó que el proyecto que llevó a cabo la IdR no siguió los lineamientos especificados por el IMFIA en aspectos como el tipo de material o la distancia del agua.
Mora señaló también que "no alcanza con la visión de los ingenieros" porque este tipo de obras requieren estudios interdisciplinarios y la participación de geomorfólogos y ecólogos "que conozcan la zona y el impacto en todo el ecosistema, la gente piensa en la arena pero no en la fauna, en la flora, en todo el sistema".
Caras y Caretas intentó comunicarse con la Dirección de Obras de la IdR para consultar sobre las características finales del proyecto, pero no obtuvo respuesta.
Desde que comenzó la obra varias vecinas y vecinos de Costa Azul y otros sectores del municipio se han manifestado en contra, incluso llevaron sus preocupaciones al gobierno local. Hubo una pausa en los trabajos como consecuencia de la acción comunitaria, pero luego se reanudaron.
Por otra parte, vecinas y vecinos propietarios de las casas afectadas por las sudestadas y la pérdida de arena, juntaron firmas en 2019 para que se realizara algún tipo de obra que les permitiera mantener sus propiedades. Rodrigo García, Director de Ambiente de la IdR, dijo en 2022 a La Paloma Hoy: "La prevalencia tiene que ser del espacio público y, obviamente, el cuidado de las casas que están ahí y que tienen el derecho adquirido por ser una propiedad privada".
El intendente de Rocha, Alejo Umpiérrez (PN) dijo a Montevideo Portal que el proyecto va a servir para que la playa gane espacio. Por su parte el alcalde de La Paloma, Sergio Muniz (FA), manifestó al mismo medio: "Imposible, todo lo contrario. Los que ganaron metros fueron los predios privados, y hoy en día la playa no existe. Ya no hay playa".
Que en Costa Azul no hay playa es un hecho, consecuencia de la presión del mar y la presión de la urbanización. El punto de conflicto entre el gobierno departamental y el local, parte de la comunidad y de la academia es si esta obra soluciona la problemática o la empeora.
Mora aseguró a este medio: "Este tipo de obras de empedrado lo que hace es endurecer más la costa. Provoca la misma reacción del mar que la urbanización. En este caso se comieron lo poco que había de playa para extender las propiedades, no es que hayan hecho una defensa pegada a las casas, comieron playa".
Las modificaciones implementadas en la costa "no van a impedir que el mar siga avanzando y rompiendo, se va a llevar como se ha estado llevando estos días la arena que pusieron (y que no va a volver), va a seguir trabajando por debajo de esas rocas y destruyendo".
El impacto "es en toda la dinámica de la costa y va a ser desde La Aguada hasta La Pedrera. Evaluar exactamente de qué manera no es posible sin hacer un buen estudio, cosa que no hicieron".
Do Brasil
Autoridades departamentales viajaron a Florianópolis y Camboriú para "adquirir conocimientos" sobre maneras de proteger y reconstruir la costa. Umpiérrez publicó un video desde allá asegurando que fueron a "conocer experiencias" ya que en esos balnearios "se ha producido un milagro, una reversión de la situación" por "obras de ingeniería que hicieron recuperación del viejo estado costero".
Para Mora esta es una clara señal de que la idea del gobierno es seguir realizando obras de este tipo: "No pueden extrapolar experiencias de Brasil, del Mediterráneo, costas con diferentes dinámicas. Es increíble que vayan a pasear a Florianópolis cuando en Uruguay hay expertos en el tema reconocidos a nivel internacional".