Dijo que estaba de vacaciones y negó tener vinculaciones con las operaciones de su hermano narcotraficante, al que supuestamente estaba visitando tras 10 años sin verlo.
Sin embargo, desde Bolivia y Paraguay contradicen la versión brindada por la joven.
Aseguran que coordinaba labores de seguridad
Las primeras indagaciones relacionadas a la joven dan cuenta que estuvo moviéndose entre Paraguay, Brasil, Bolivia y Uruguay, y que desde la caída de la pareja del capo, Gianina García Troche, Tatiana cumplió el rol de confianza extrema y presuntamente coordinaba labores de seguridad para la movilización de su (medio) hermano Sebastián y otros allegados a él, tanto en Bolivia como en otros países de la región.
En Paraguay existen registros migratorios que dan cuenta de que Tatiana Verónica Marset Alba ingresó el 4 de junio de 2021 (cuando tenía 17 años). El trámite de entrada lo realizó en el puesto del Puente Internacional de la Amistad (Ciudad del Este) con pasaporte paraguayo.
De acuerdo con la información proporcionada por fuentes judiciales, su ingreso a Paraguay fue con la finalidad de festejar su cumpleaños 18, teniendo en cuenta que gran parte de su núcleo familiar y, principalmente, Sebastián Marset y García Troche con sus hijos, se habían instalado en el país. No obstante, por esos meses tuvieron que escapar a Brasil primero y luego a Dubái tras recibir información de que los estaban investigando en un mega causa por narcotráfico y lavado de activos.
Según las autoridades de Paraguay, Tatiana Marset estuvo en ese país aproximadamente cinco meses, teniendo en cuenta que el 14 de noviembre de 2021 partió en un avión desde el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi (Luque) hacia Montevideo.
El otro hermano de Marset
Si bien, por estas horas se habla mucho de ella, poco se sabe del paradero de su hermano Diego Marset Alba, que si bien había sido detenido en una lujosa casa de Foz de Yguazú por la policía de Brasil (por pedido de Paraguay) en diciembre de 2023, fue liberado poco tiempo después al constatarse que la identidad brasileña que portaba era original y en ese país no había cometido delitos.
El hermano de Sebastián es investigado en Paraguay por ser una pieza clave en el primer eslabón del negocio de narcotráfico: la producción de cocaína. De hecho, se sospecha que fue el primero de la familia en instalarse en Bolivia para afianzar contactos con los productores.