Ante las expresiones del ministro el Consejo Central de AEBU realizó una serie de puntualizaciones. En primer lugar precisó que el déficit operativo de la Caja -previsto en su reforma de 2008— “se vio agravado por efecto de la pandemia, y muy particularmente por las decisiones del Poder Ejecutivo en materia de ingreso de funcionarios a los bancos oficiales”, lo que provocó “una caída de más de mil aportantes desde el año 2020”.
Considera “imprescindible reafirmar que no existe riesgo para el cumplimiento de las obligaciones (…) con sus jubilados y pensionistas, al contar con un nivel de reservas financieras y patrimoniales suficientes”.
Indica que el “nivel de déficit proyectado para los próximos 10 años, hasta que la caja retome el camino de su superávit operativo, mantiene al día de hoy diferencias importantes entre los proyectados por los asesores de la Caja Bancaria y los manejados por integrantes del Gobierno. Sobre estos últimos, hasta el momento no se cuenta con información”.
“Dicho déficit, y en atención a los equilibrios de largo plazo que todos los asesores proyectan para el instituto, es absolutamente abordable con soluciones financieras viables y seguras”, precisa.
Recuerda AEBU que “existen en el actual régimen vigente (Ley 18396) los instrumentos para resolver el déficit planteado. Para lograrlo alcanza con un decreto del Poder Ejecutivo destinado a aplicar el 100 % de la aportación patronal complementaria, dispuesta en dicha ley, para eliminar totalmente el déficit proyectado”.
Finalmente subraya que respaldará la participación institucional de la Caja de Jubilaciones y Pensiones Bancarias “en todos los ámbitos que sean necesarios, para atender el debido cumplimiento de sus obligaciones”.