“Hay un protocolo establecido con las intendencias de la costa para enterrar en un lugar seguro los animales muertos. También hay un protocolo que se le recomienda a la población no acercarse, ni ellos ni las mascotas”, agregó.
En un comunicado a la población, las autoridades recuerdan que la enfermedad en los animales no tiene cura. El virus genera graves afectaciones musculares, neurológicas y respiratorias que llevan a la muerte.
Por estas horas el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca está abocado a tareas de vigilancia epidemiológica, lo que incluye la elaboración de hisopados a los animales muertos o con síntomas en la costa.
En otro sentido, las autoridades informaron que la influenza aviar no afecta a los peces, por lo que su consumo y de otros frutos del mar, así como de carne de aves no representa ningún riesgo sanitario para las personas.