“Esto es tanto para ayudar a que las personas que se presentan para ingresar al Estado no estén un año y medio o dos años sin saber qué pasó con ese concurso como también para ayudar a las instituciones públicas a asegurarse de tener mejores procesos de ingreso de calidad al Estado”, agregó Ramos.
El nuevo decreto explicita que por "razones de economía y celeridad, y a los efectos de procurar una administración ágil y eficiente", se plantean "ajustes a los procedimientos de planificación, reclutamiento y selección". También establece que cada inciso debe hacer una planificación anual de sus necesidades de personal y enviársela a la ONSC. Por otro lado, regula cómo serán los procesos para los llamados.
Sobre el nuevo mecanismo para presentarse a concursos del Estado, que comenzaría a implementarse entre fines de febrero y principios de marzo, Ramos detalló: "Vamos a un concurso obligatorio de posición y méritos únicamente por excepción de méritos y antecedentes. El ciudadano que se presenta para entrar al Estado tiene que hacer una prueba, tiene que capacitarse y prepararse, lo que hace que lógicamente no se presenten tan masivamente como antes, lo que indefectiblemente terminaba en un sorteo”.
Ramos dijo, a través de su cuenta de Twitter, que el concurso de oposición y méritos será "la norma", de forma que se "reduce bastante el tener que apelar al mecanismo del sorteo, que hoy es práctica corriente". Además, opinó que "el descrédito en los concursos de ingreso al Estado" es lo que hace que se piense en los sorteos como la mejor opción, pero puntualizó que "no es una buena herramienta de selección" y pusó un ejemplo de ello.