Un vecino del lugar aseguró a Subrayado que el hombre herido era completamente ajeno a los hechos, una hipótesis que también maneja la Policía mientras continúa con las actuaciones.
La magnitud del ataque quedó reflejada en la escena. Un equipo de Subrayado que concurrió al lugar contabilizó alrededor de 30 casquillos de bala esparcidos sobre la calle, además de numerosos impactos en la carrocería del automóvil blanco, evidencia de la intensidad del tiroteo.
Los investigadores trabajan ahora sobre las grabaciones captadas por dos cámaras de seguridad, que podrían aportar información clave para identificar a los responsables, reconstruir la secuencia del ataque y determinar la forma en que actuaron los agresores.
El caso es investigado por la Policía y la Fiscalía, que buscan establecer el móvil del doble homicidio y confirmar las circunstancias en las que se produjo el ataque, en un episodio que vuelve a poner en evidencia el impacto de la violencia armada sobre personas ajenas a los enfrentamientos criminales.