Este no es el primer incidente relacionado con el fentanilo en Uruguay. En agosto de este año, la Fiscalía de Estupefacientes, dirigida por Rodrigo Morosoli, incautó dos ampollas de esta sustancia en un procedimiento. La toxicóloga Alba Negrín, quien también forma parte de la Secretaría Nacional de Drogas y preside la Sociedad Uruguaya de Médicos Toxicólogos, aclaró en esa ocasión que el fentanilo encontrado era de uso médico y que, por ende, su clasificación como “droga zombie” era incorrecta en ese contexto.
Negrín destacó que, aunque el fentanilo es un narcótico de alta potencia que puede generar efectos devastadores cuando se utiliza sin control, en el ámbito médico actúa como un analgésico y anestésico indispensable. Su uso está regulado y controlado dentro del sistema de salud uruguayo, siendo administrado solo bajo estrictas normas y supervisión profesional.