El cruce del Estrecho de Magallanes permitió al conjunto formado por el Black Marlin y el China Zorrilla dejar atrás el océano Pacífico e ingresar al Atlántico Sur.
Desde el extremo austral del continente, la embarcación continuará hacia el norte por aguas argentinas hasta alcanzar el Río de la Plata. Allí estará previsto uno de los momentos más complejos de la operación: la descarga del ferry en Nueva Palmira.
El China Zorrilla tiene aproximadamente 130 metros de eslora y 32 metros de manga y fue construido íntegramente en aluminio naval. El Black Marlin, en tanto, alcanza unos 217 metros de eslora y 42 metros de manga.
Nueva Palmira será clave para completar el traslado
La operación de descarga será, en términos generales, inversa a la realizada en Tasmania. El Black Marlin utilizará nuevamente sus tanques de lastre para sumergir parcialmente su cubierta y permitir que el China Zorrilla recupere su flotabilidad.
Nueva Palmira aparece como el punto previsto para concretar esta maniobra, cuya realización dependerá de las condiciones meteorológicas y operativas. Una vez finalizada, el ferry será trasladado hacia el área de Colonia, donde se realizarán las verificaciones y preparativos previos a su entrada en servicio.
Un ferry eléctrico para el Río de la Plata
Construido por Incat Tasmania para Buquebus, el China Zorrilla fue diseñado específicamente para operar en el Río de la Plata.
El ferry tendrá capacidad para unos 2.100 pasajeros y 225 vehículos y estará equipado con un sistema de propulsión completamente eléctrico, alimentado por baterías de gran capacidad y ocho hidrojets eléctricos.
Su llegada a Uruguay representará un nuevo paso en la electrificación del transporte marítimo de pasajeros entre Uruguay y Argentina y pondrá en funcionamiento una de las embarcaciones eléctricas de mayor escala destinadas al transporte fluvial de pasajeros.