En 2019 el gobierno de Tabaré Vázquez decretó que la violencia de género en Uruguay es una emergencia nacional. El texto de la resolución (n° 760/019) dice en el considerando III: "Todas las respuestas del Estado han resultado insuficientes ya que la prevalencia de la violencia de género continúa siendo muy alta en Uruguay, tratándose de un problema estructural complejo que ha mostrado llegar a una meseta que no disminuye".
A su vez, en el IX inciso B informaba que el Estado iba a aumentar la cantidad de tobilleras electrónicas para fortalecer el equipo de monitoreo. Para 2021 el Ministerio del Interior había colocado 2088 tobilleras, cantidad que se demostró insuficiente.
Organizaciones sociales que luchan por los derechos de las mujeres y contra la violencia de género denunciaron en diversas oportunidades en estos años que la declaración de la emergencia nacional no cambió mucho el panorama. A pesar de las medidas adoptadas en ese entonces, no se le asignó presupuesto a la ley n° 19580 de de Violencia Hacia Las Mujeres Basada en Género y las cifras de feminicidios aumentan año a año, como también las denuncias por diversas formas de VBG.
En el 87% de los casos de denuncias por violencia de género la víctima realiza una denuncia, de acuerdo con los datos del MI para enero-octubre de 2021, último informe disponible. Para el mismo tramo temporal se promediaron 104 denuncias por día, una cada 14 minutos.