Guillermo Fossati, presidente del INAU, resaltó la importancia de recopilar datos y desarrollar programas especializados para abordar las necesidades de las víctimas. Enfatizó en la capacitación de profesionales, la habilitación de centros especializados las 24 horas, medidas proactivas para reducir el riesgo y la atención especial a niños más vulnerables.
Fossati subrayó que el Estado uruguayo ha establecido un plan nacional de acción, con un enfoque intersectorial, interdisciplinario, de derechos humanos y de género. No obstante, destacó que desde 2010, la explotación sexual en Uruguay ha mostrado una tendencia creciente, con 529 casos registrados entre enero y noviembre de 2022. Se trata de 35 casos más que en el mismo período de 2021, 119 más que en 2020 y más del doble que en 2019.
La protección, según Fossati, comienza con la prevención de todas las formas de violencia, especialmente aquellas relacionadas con la explotación y el abuso sexual. Recalcó la necesidad de recopilar datos rutinarios, desarrollar programas integrales, fortalecer la formación, contar con centros de atención las 24 horas y mejorar la llegada a todo el territorio para prevenir y abordar situaciones.
Por otro lado la UNICEF continúa colaborando en la creación de herramientas para reflexionar sobre la explotación sexual de niños y adolescentes. Es fundamental entender que mantener relaciones sexuales a cambio de dinero con menores atenta contra su dignidad y derechos fundamentales, poniendo en peligro sus vidas y desarrollo. Los responsables, ya sea desde la promoción, el consumo, la tolerancia o el silencio, deben ser señalados.
La normativa nacional penaliza estos delitos a través de leyes como la n.° 17.815 y la n.° 19.643, que abordan la violencia sexual comercial o no comercial contra niños, adolescentes e incapaces, y la prevención y combate a la trata de personas, respectivamente.
Ante casos de explotación sexual, se insta a la población a realizar denuncias anónimas en la Dirección Departamental del INAU, denuncias penales en las sedes de Fiscalía o en unidades especializadas del Ministerio del Interior llamando al 100.
La Línea Azul recepciona, a través del número 0800 5050 y del sitio web de INAU, denuncias de la comunidad relacionadas a situaciones de violencia y vulneración de derechos vividas por niños, niñas y adolescentes a fin de dar respuesta a las mismas.
El compromiso de la sociedad es esencial para erradicar esta problemática y asegurar un futuro seguro para la niñez y la adolescencia.