Sostiene que los deudores “problemáticos”, probablemente sobreendeudados y hacia los cuales se está intentando legislar, representan el 36% de los deudores, aproximadamente 690 mil personas.
Recuerda AEBU que en estos momentos se encuentra en discusión en el Parlamento un proyecto de ley que aborda la problemática que genera el sobreendeudamiento de las familias y los efectos que tiene en cuanto a su exclusión del sistema financiero formal y los mecanismos de financiamiento regulados.
Este proyecto en discusión busca solucionar estas situaciones a través de mecanismos en los que se reestructuren las deudas de las personas físicas a través de vías administrativas o judiciales.
La última versión del proyecto es presentada por el partido Cabildo Abierto y recoge distintos aspectos de otros proyectos que también fueron parte de la discusión desde el año 2020.
El documento de la CTA de AEBU recoge que, en el análisis por género, se observa cómo en cualquier tramo de edad los hombres tienen mayores problemas para cumplir con los pagos de sus créditos y, por ende, cuentan con una peor calificación.
Puntualmente, el segmento más complicado es el de los hombres menores a 35 años, que del total de deudores de este rango un 44% son “problemáticos”.
Se señala además que, a la hora de acceder a un crédito por primera vez, diversos estudios muestran que hay sesgos de género que desfavorecen a las mujeres. Mientras que, de forma contradictoria, los datos muestran que son mejores pagadoras.
En un primer análisis se detecta que las mujeres, basándose en su historial crediticio y capacidad de pago, están mejor calificadas en el sistema financiero formal.
Luego, analizando la composición por edad, se observa que un 29% de los deudores son menores a 36 años, el 58% tienen entre 36 y 70 y el 12% son mayores a 70.
El informe explica que, haciendo un cruzamiento con las estadísticas de la población, considerando al total de personas mayores a 18 años, el 71% actualmente figuran como tomadores de crédito para el BCU. Esto quiere decir que la gran mayoría de la población por una u otra razón tiene algún vínculo con el sistema financiero formal.
Si se considera la calificación máxima brindada por instituciones financieras para cada uno de estos deudores, de estas casi dos millones de personas tomadoras de crédito, más de la mitad (56%) pertenecen a la categoría con capacidad de pago fuerte, mientras que más de un tercio (35%) de estos están calificados cómo deudores irrecuperables; es este grupo sobre el que se centra el debate parlamentario.