Según adelantó, los primeros barrios donde se implementará esta modalidad serán los municipios CH y B, aunque el plan todavía se está ajustando con los gobiernos municipales antes de comunicarlo a los vecinos.
Cómo funcionarán
Herou explicó que el sistema permitirá que solo los residentes habilitados puedan abrir el contenedor, lo que facilitará el seguimiento de su uso y limitará el acceso de personas ajenas al barrio.
"Hay varias ciudades en el mundo que lo tienen. El contenedor está cerrado y para abrirlo solamente lo pueden abrir los vecinos del barrio donde está instalado", señaló.
Los nuevos dispositivos formarán parte de una compra de equipamiento financiada con los fondos extrapresupuestales aprobados recientemente por la Junta Departamental.
Además de estos modelos con acceso digital, la comuna capitalina incorporará contenedores con nuevas prestaciones y ampliará la instalación de contenedores soterrados en zonas como Ciudad Vieja, el Centro, avenida Libertador y grandes complejos habitacionales.
Pasar de 11.800 a 4.000
La renovación de los contenedores forma parte de un cambio más amplio del sistema de recolección. El objetivo de la Intendencia es que, hacia fines de 2028, más de 7.000 contenedores públicos desaparezcan de las calles, sustituidos por sistemas intradomiciliarios o intraprediales.
"Vamos a pasar de 11.800 contenedores a menos de 4.000", afirmó Herou.
Según explicó, los municipios A y G tendrán prácticamente cobertura total con contenedores domiciliarios, mientras que el sistema también llegará a buena parte de los municipios C, E y F.
Al reducir drásticamente la cantidad de contenedores en la vía pública, la Intendencia prevé aumentar la frecuencia de vaciado y concentrar más recursos de limpieza en las zonas donde seguirán existiendo.