El secretario de Estado señaló, en su intervención, que la distribución desigual del trabajo remunerado y no remunerado continúa siendo uno de los principales obstáculos para la autonomía económica de las mujeres.
Datos de la Encuesta de Uso del Tiempo, de 2024, revelan que ese sector de la población concentra el 54,8% de la carga total de trabajo, frente al 45,2% de los varones, y destinan dos terceras partes de su tiempo al trabajo no remunerado, mientras que entre los varones la relación es inversa.
Políticas impulsadas por el MTSS
“Sin cambios en la organización social de los cuidados, no podemos hablar de autonomía económica”, sostuvo Castillo, quien remarcó la importancia de incorporar la corresponsabilidad en los espacios de diálogo social y negociación colectiva.
Entre las políticas impulsadas por el ministerio, destacó la elaboración de la Ley de Empleo Integral, n° 20.506, del 26 de junio de 2026, que incorpora una perspectiva de género y establece incentivos diferenciados para promover la contratación de mujeres, en especial, las jefas de hogares monoparentales.
Informó que más del 50% de los acuerdos logrados en los Consejos de Salarios durante la 11ª ronda incluyeron cláusulas de género, sobre todo, vinculadas a licencias por cuidados.
“El desafío es que las oportunidades creadas por la integración entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) se traduzcan en más y mejores empleos para las mujeres, contribuyendo a reducir las brechas de género y a fortalecer su autonomía económica, porque no hay desarrollo sostenible sin igualdad de oportunidades”, dijo Castillo.