El vicepresidente del STF, Alexandre de Moraes, junto con los magistrados Cármen Lúcia, Cristiano Zanin y Flávio Dino, respaldaron la decisión, coincidiendo en la firmeza de la postura judicial ante el caso. El proceso se formalizó el sábado 15 de noviembre y continuará abierto hasta el 25 de noviembre. De ser declarado culpable del delito de coacción, Eduardo Bolsonaro podría enfrentar una condena de uno a cuatro años de prisión, además de una multa.
Por su parte, Eduardo Bolsonaro ha rechazado estas acusaciones desde el extranjero, asegurando que se trata de una "fabricación política" destinada a perseguirlo. En un contexto político relacionado, el STF también desestimó las apelaciones presentadas por el expresidente Jair Bolsonaro, quien buscaba reducir su condena de 27 años y seis meses de prisión.
Mientras tanto, la extrema derecha brasileña atraviesa una división interna notable, especialmente en el estado de Santa Catarina, debido a la disputa por la candidatura al Senado para 2026, donde Carlos Bolsonaro, hermano de Eduardo, ocupa actualmente el escaño y Eduardo figura como un segundo favorito en las encuestas.