Sobre los años de funcionamiento del centro de detención y tortura, López señaló que "si tomamos la cesación de libertades públicas y sindicales del año 69, podríamos decir que con las medidas prontas de seguridad empezó a aparecer ahí gente con apremios, detenciones. En esa época estuvo la militarización como castigo de funcionarios bancarios, de UTE y otros gremios, también en el Batallón N° 12".
Hay poca información sobre los aparatos de represión estatales en Rocha, no hay documentos ni relatos sistematizados, lo que complejiza la construcción de una historia identitaria y la transmisión del mensaje de lo ocurrido. En ese contexto cobran vital importancia los fragmentos que sí podemos conocer. Claudio Invernizzi, en su libro de 1986 Relatos de la cárcel. Esta empecinada flor, permite un acercamiento. En el relato "Entre cortes y quebradas" aparece este intercambio: "-La región cuatro está sacando a todo el mundo...
-Ah... sos de la cuatro.
-Sí.
[...]
-¿Vos no sos el hermano del Camión?
-Soy.
-Seguro -dijo al tiempo que me zarandeaba cariñosamente agarrándome de los hombros- ¿Sigue en Melo aquel?
-No, lo trasladaron a Rocha.
-¡Qué la peló! ¡A Rocha! -exclamó con asombro- Los tienen como galleta en boca de vieja".
Y más adelante otra mención: "Habían pasado unos tres o cuatro meses cuando
llegaron a Rocha el Laucha, la Osa, el Ñandú, el Balala y el Viejo Juan".
La cuatro hace referencia a la División del Ejército IV, y sobre el traslado de presas y presos políticos entre las unidades dijo López a este medio: "Hubo compañeras a las que derivaron al centro del país a unidades militares o a Treinta y Tres, después a Punta de Rieles. En el caso de los hombres los derivaron a otras unidades, a veces desfilaban también de otros departamentos a Rocha o los derivaban a Treinta y Tres o a Melo para llegar después al Penal de Libertad o a otras unidades militares. Hubo un trasiego de secuestrados políticos hombres y mujeres por las distintas unidades, esperando tener un concepto según sus grados, entre comillas, de causas militares y del tiempo que transcurrieron sus secuestros ilegales".
La falta de sistematización se correlaciona con lo poco que se habla de la dictadura y sus consecuencias presentes en la sociedad rochense. Al respecto dijo Gorki que existe la postura de que "de ese tema más vale no hablar, hay que dar vuelta la página, pero ni siquiera dicho de esa manera, es mucho más sutil. Hay gente más conservadora, antidemocrática, que plantea a veces añoranzas de la dictadura, pero son casos más puntuales. Lo que sí está es lo no dicho".
Sobre la postura de dar vuelta la página, opinó que "todo ser racional y democrático quiere dar vuelta la página, pero no tirando la basura bajo la alfombra. Queremos memoria, verdad y justicia. Hay 198 personas que siguen desaparecidas, hay responsables de esos crímenes que amerita que sean juzgados y hay situaciones de gente secuestrada, perseguida, torturada, robada, marginada por las instituciones que estaban para preservar la Constitución, la democracia y la seguridad. Me animo a decir que la mayoría de las personas que desfilaron por estas instituciones se opuso a la cesación de derechos constitucionales y al arrasamiento de las libertades que significó la dictadura. Es un tema delicado que no puede pasar por un simple dar vuelta la página amnésico. El conjunto de la sociedad tiene que saber, tomar conciencia de las causas, quiénes las motivaron y por qué, como una manera de decir nunca más terrorismo de Estado".
La señalización del Batallón de Infantería N° 12 (avenida Rivera y ruta 9) como centro de detención ilegal y tortura se realizará el próximo sábado 11 de enero a las 16 horas. Invitan a asistir la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria y el Grupo Memoria, Verdad y Justicia de Rocha.