El método se basa en la autofluorescencia de moléculas como el colágeno, la elastina y la melanina, que brillan naturalmente bajo ciertas luces, como la ultravioleta. Esta técnica se utilizó para analizar muestras de melanoma y detectar cambios de color asociados con características específicas de la enfermedad.
Este proyecto, inicialmente una tesis de grado de Schuty en Ingeniería Biológica, podría tener un impacto significativo no solo en Uruguay, donde se diagnostican nueve casos de cáncer de piel al día, sino también a nivel global. Además, hay planes para integrar algoritmos de inteligencia artificial y técnicas de aprendizaje automático para avanzar hacia un diagnóstico predictivo más que confirmatorio.
El melanoma se caracteriza por ser un cáncer de piel que se desarrolla en los melanocitos, y puede ser mortal si no se detecta a tiempo. Los síntomas incluyen cambios en lunares, aparición de manchas nuevas en la piel, y otras irregularidades. Este nuevo método representa un gran avance en la lucha contra el melanoma, ofreciendo un diagnóstico más rápido y preciso.