“Es algo que se evalúa al final de la pena, se observa si esa persona está en condición de obtener la libertad o si se sigue considerando que es una persona peligrosa”, explicó.
El rango determinado de uno a nueve años, supone que el condenado estará en prisión un año más después de cumplida su pena.
El caso
La madrugada del 31 de mayo, el exmarino Jonathan Bragundi ingresó a un puesto de guardia de la Armada en la base naval del Cerro, aprovechando la confianza que tenía con los oficiales -sus excompañeros- que ocupaban el puesto.
Una vez dentro, tomó el arma de reglamento de uno de los marinos y ejecutó de balazos en la cabeza a Juan Manuel Escobar, Alex Guillenea y Alan Rodríguez, de 31, 25 y 22 años de edad, respectivamente.
El móvil del brutal crimen fue aparentemente el robo de las armas que había en el lugar, ya que Bragundi había manifestado anteriormente a otros compañeros sus intenciones de hacerse con las mismas para venderlas.
Días después de cometido el crimen, Bragundi fue detenido por la Policía junto a otro hombre y una mujer, en el marco de allanamientos a varias viviendas en el Cerro de Montevideo.
Durante los operativos se incautó una pistola marca Glock y tres cargadores de balas 9 milímetros.