Según consta en la web del Ministerio del Interior: "En el caso de las tablets se trata de una herramienta que facilita el trabajo policial en la escena del hecho, donde se puede tomar una denuncia, realizar una búsqueda en el Sistema de Gestión de Seguridad Pública o fotografiar cualquier objeto o prueba necesaria.
Mario D´Elía, jefe de Policía de Montevideo, dijo que la incorporación de este material “tiene una trascendencia muy importante en cuanto a la función policial, en cuanto a la investigación de los delitos y, a su vez, en cuanto a tomar las denuncias y a estar más cerca de la gente”.
Según el Ministerio, "si se compara el registro de denuncias por tablets de todas las categorías (Delitos, Accidentes, Hechos Policiales) entre enero y diciembre de 2022 con el mismo período de 2019 se observa que hay un 21% más de registros, al tiempo que si se analiza exclusivamente el delito de rapiña, en un escenario donde el delito de rapiña disminuyó un 23,5% si se compara 2022 con 2019, el registro de denuncias aumentó un 3,2% en la comparación.
El 1° de marzo de 2020 había 1.200 cámaras disponibles. En tres años de la Administración Lacalle Pou se adquirieron 2.000 cámaras, un 166,7% más, alcanzando las 3.200 cámaras corporales. Respecto a las tablets, en marzo de 2020 había 1.480 operativas. Actualmente hay 1.905, un 28,7% más.
“La idea es que cada patrullero tenga una cámara y cada unidad de Investigaciones cuando vaya hacer un allanamiento o cuando trabaje en la calle tenga una cámara que respalde el accionar. Es una garantía para el ciudadano y para nosotros también”., concluyó D´Elía.
Lo cierto es que parece terminarse una etapa donde se argumentaba no poseer registro de los procedimientos y las denuncias.