Y añadió: "Este convenio está estrechamente ligado a la innovación, al reciclaje, a no desperdiciar nada y al ingenio". Agregó: "Aquí está nuestra convicción, nuestra historia, nuestro futuro, nuestra esperanza y nuestro corazón".
Desde la IM, estiman que las viejas luminarias generarían un desecho de 350 toneladas de aluminio que, en lugar de vender como chatarra, evalúan reutilizar para la fabricación de columnas o componentes de luminarias.
La decana de la Facultad de Ingeniería, María Simon, también presente en la firma del convenio, explicó la importancia de la reutilización del aluminio porque es un material de alto valor y, en especial, la incorporación del diseño. "La ingeniería muchas veces tiene un acompañamiento con el diseño para que las cosas sean usables o fácilmente fabricables y se puedan incorporar a nuestra vida".
Por otro lado, la comuna informó que un equipo interdisciplinario analizará la viabilidad de esta idea, con estudio de los procesos, costos, tiempos, externalidades y el tiempo de amortización de la inversión, para que la Unidad Técnica de Alumbrado Público (UTAP) pueda tomar una decisión de inversión con base sólida.
"Los beneficios sociales generados por el proyecto –como oportunidades laborales, inclusión e igualdad de género, entre otros– serán variables que se evaluarán especialmente para definir la implementación del proyecto", concluyeron.