Los ambientalistas fundamentan que "La posibilidad de utilizar el Río de la Plata como fuente de agua potable para la zona metropolitana ha sido objeto de estudio desde hace más de cincuenta años. Sin embargo, esta propuesta fue descartada en varias ocasiones. En 1970, el Estudio de la OEA la descartó; luego, en año 2000, fue dejada de lado nuevamente por el Plan Director de Agua Potable, en el cual participaron las empresas francesas Sogreah-Safege y la uruguaya CSI Ingenieros. Volvió a ser descartada en 2013 por un estudio de OSE encargado a Aguasur y, finalmente, en 2017, una consultoría llevada a cabo por la firma internacional Hazen & Sawyer y a la consultora nacional Seinco reafirmó que esta alternativa era (y es) demasiado costosa y que no era (ni es) posible asegurar que en determinado momento del año no se produzcan intrusiones de agua salina que impidan su potabilización con la tecnología estándar. A pesar de esto y sin contar con un estudio de impacto ambiental medido y consensuado con toda la sociedad, que asegure la viabilidad de tomar agua directamente del Rio de la Plata para su posterior potabilización, el proyecto fue aprobado parcialmente el 24 de febrero de 2021 por Resolución del Directorio de OSE N° 195/021, ordenando al Consorcio que desarrolle los estudios de factibilidad para la construcción de: a) una nueva toma o captación de agua bruta, b) una planta potabilizadora convencional junto a la toma en la zona Arazatí en Bocas del Cufré, c) una estación de bombeo de agua tratada y d) una tubería de aducción que conecte la nueva planta potabilizadora con el Sistema de Distribución de Montevideo.