El hombre relató que “fue un pandemónium” y que pensaron que había sido solo el tiroteo pero que vieron a la niña ensangrentada y “fue todo una locura”, que fue “desesperante”. También indicó que un mes antes, un sábado a la misma hora, hubo otro tiroteo en la misma cuadra y que “en 22 años viviendo en esta cuadra es lo único que recuerdo”. “Te genera miedo, incertidumbre. Acá los vecinos somos siempre los mismos, nunca pasó nada, es gente de laburo, pero esto te choca. Te preguntás por qué te toco a vos”, dijo el abuelo de la niña baleada.