“La ventaja que tiene es que puede mapear una gran extensión de terreno. Algo que con el georradar, que es un aparato que se lleva manualmente, llevaría mucho tiempo”, apuntó Mota en rueda de prensa, y agregó: “Esto va adosado a un avión o a un drone y recorre una zona. Eso emite una cantidad enorme de rayos láser que rebota en la superficie, vuelven al aparato, y así dibuja la superficie terrestre. Ahí lo que nos interesa es poder encontrar depresiones; los enterramientos, las fosas, pasado cierto tiempo generan una depresión en el terreno, entonces esos puntos, que además los da con muy buena precisión, son los que nos va a permitir luego explorar si se refiere a enterramientos o alguna otra circunstancia”.
En ese sentido, Mota dijo que a partir de la indicación que les dio el ministro de Defensa el martes pasado, se vincularon con el comandante de la Fuerza Aérea para abordar la aplicación de esta tecnología láser. “Se pusieron a disposición para poder colaborar en la aplicación de esta tecnología”, dijo, y agregó que sus técnicos se reunirán con los de la Fuerza Aérea para “poder intercambiar” y determinar “de qué manera poder llevar adelante la tarea”. “Tenemos una buena disposición de la Fuerza Aérea así que esperamos que esto se pueda desarrollar prontamente”, apuntó.
Una de las zonas donde se podría aplicar esta tecnología, explicó Mota, es en el Batallón 14, donde convergen muchas hectáreas. “Poder definir con esta herramienta cuáles son los puntos de interés nos permitiría focalizar el trabajo. Así, avanzar más rápido y, segundo, no tener que destruir, porque en definitiva las excavaciones agujerean la tierra. Vamos a ir específicamente a los puntos concretos”, apuntó.
Por otro lado, Mota destacó que desde que la búsqueda de detenidos-desaparecidos está en la órbita de la Institución Nacional de Derechos Humanos, “no se ha parado de trabajar”. “Las excavaciones solamente pararon tres semanas durante la pandemia, siempre se continuó trabajando”, dijo la jerarca.