Las imágenes presentadas ante el Ministerio de Ambiente, que tiene jurisdicción en el tema, muestran una desviación del curso de agua en el río en tres tramos. Además, se denuncia un terraplén de dos metros de altura que se utilizó para crear un camino para el pasaje de camiones y se agrega que el trayecto que debería ser el curso del río “ahora está totalmente tapado”.
Tras entregar el documento a Amarilla, Orsi declaró a la prensa que los autores de estas acciones “se supone que son empresas vinculadas con areneras”, y dijo que más allá de la intención “son manejos inadmisibles, un verdadero atropello al medio ambiente, en un momento además complicadísimo para el agua”.
Añadió que esta situación se está vigilando desde octubre del 2022 y que la multa a los autores de la depredación girará en torno a 2.000 Unidades Reajustables, unos US$ 77.000.