Sin embargo Ortuño precisó que Neptuno se aprobó “con cambios sustanciales y llamado a licitación, con 24 horas para su estudio, sin informes de técnicos de OSE. La Planta de Arazatí será más chica de lo previsto y la tubería de menor calidad”.
Destacó en un hilo publicado en su cuenta de Twitter que “se harán menos obras con gestión privada U$U 300 Millones más cara que la gestión pública. OSE operará y pagará U$U 40 millones por año al consorcio propietario de la Planta por la disponibilidad de la infraestructura. Mal negocio contrario al Plebiscito del Agua de 2004”.
A su juicio “no se resuelve la salinidad que impediría funcionar la planta en verano. Se reduce la reserva de agua dulce, Polder, de 42 a 25 días de respaldo cuando en 2022 se registraron 86 días con salinidad por lo que la planta hubiera estado parada sin producir una gota de agua potable”.
Incluso señala que “no se atienden los aspectos ambientales alertados por la academia”, y además recuerda que el Impacto Ambiental “lo estudiará el privado”.
Lacalle Pou presenta
Durante la conferencia en la Torre Ejecutiva Lacalle dijo que se trata de la inversión “más grande en esta área de los últimos 150 años en el país. Es una inversión que va a superar los US$ 200 millones” (…) “Es una inversión que hace a la seguridad para poder tener agua potable sin perjuicio de sequías o de fallas técnicas”.
La iniciativa consiste en la construcción de una nueva planta potabilizadora para captar agua del Río de la Plata, con una estación de bombeo y una tubería aductora de 80 kilómetros de largo hasta Montevideo.