Además, señalan que para las mujeres privadas de libertad, esto podría implicar alejarse de sus vínculos familiares, lo que dificultaría enormemente la posibilidad de recibir visitas, empeorando así la calidad de vida de las reclusas.
El presidente del sindicato enfatizó la importancia de contar con un presupuesto propio para atender las necesidades de infraestructura, materiales de trabajo y uniformes, ya que esto es una deficiencia que afecta a la Unidad 5 y, de manera más amplia, a todo el sistema penitenciario del país. Además, señala que no existe un presupuesto nacional que aborde la situación de otros centros de reclusión.
Nolasco también hizo hincapié en que las cárceles en el interior del país no están preparadas para albergar a las presas que requieren altos niveles de seguridad, como las que se encuentran en la Unidad 5 de la cárcel de mujeres.
El traslado de reclusas a estas instalaciones podría generar dificultades para las familias de las presas y complicar la recepción de visitas, además de alejarlas de su entorno familiar, lo que requeriría un esfuerzo adicional por parte de sus familiares en cuestiones básicas como el envío de encomiendas.
Asimismo, Nolasco destacó que las condiciones propuestas podrían hacer que el trabajo de los funcionarios penitenciarios sea más difícil y que el habeas corpus presentado por los compañeros de la Unidad 5 podría tener consecuencias no previstas para las reclusas, sus familias y los trabajadores del sistema penitenciario si no se apela.
El comunicado de O.Fu.Ci.Pe concluye llamando a abordar de manera inmediata y sostenible la situación en lugar de aplicar soluciones temporales a un problema urgente. Se insta a tomar medidas concretas en lugar de acciones superficiales.