El trámite se realiza directamente ante el Banco de Previsión Social, ya sea a través de sus canales de atención digitales en el sitio web oficial o de forma presencial en las oficinas habilitadas. Una vez ingresada la solicitud, el organismo procede a corroborar los datos, pudiendo solicitar nuevos comprobantes o concretar visitas domiciliarias para constatar las condiciones de vida declaradas. Concluida la evaluación, se emite una resolución oficial; de ser aprobada, se notifica al beneficiario la fecha a partir de la cual comenzará a percibir la prestación mensual.
Monto a cobrar
Respecto al monto a cobrar en 2026, el valor se rige según los montos actualizados fijados por el BPS y las deducciones aplicables en función de otros ingresos que perciba el titular. La prestación es compatible en ciertos casos con otros ingresos, aunque cualquier modificación en la situación económica, personal o familiar debe ser informada inmediatamente al organismo. De no cumplirse las condiciones, el BPS cuenta con la potestad de revisar, suspender o cancelar la prestación en sus controles periódicos.
Finalmente, resulta imprescindible diferenciar esta pensión de una jubilación común. Mientras que la jubilación es una prestación contributiva vinculada directamente a los años de trabajo formal y aportes realizados, la pensión por vejez no exige trayectoria laboral previa y está condicionada exclusivamente al estado de vulnerabilidad y necesidad económica. En caso de que la solicitud sea rechazada, el solicitante será notificado formalmente y podrá consultar las causas de la negativa, así como los mecanismos administrativos para impugnar la decisión o presentar nueva prueba.