Dos etapas para controlar la población canina
El plan piloto está dividido en dos etapas. Durante los primeros tres meses se propone realizar un relevamiento de la población de perros en zonas urbanas y rurales, crear un registro digital y desarrollar campañas de concientización sobre tenencia responsable.
A partir del cuarto mes y hasta finalizar el año, la iniciativa prevé coordinar operativos focalizados para intervenir en zonas con presencia de perros sueltos. También plantea instalar refugios en dependencias del Ejército en Melo y desarrollar jornadas de castración, vacunación y chipeo, además de promover la adopción responsable.
Normey sostuvo que el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) tendría un papel importante en la definición de los procedimientos. "Tiene que ser un trabajo ordenado y muy serio. Creo que ahí el INBA puede aportar muchísimo en cuanto a protocolizar los mecanismos y procedimientos y sobre eso tenemos que ir construyendo", afirmó.
La Federación Rural propone llevar adelante el proyecto utilizando recursos que ya tienen las instituciones involucradas, sin asignar partidas adicionales ni crear nuevos presupuestos.
El INBA cuestiona el papel que tendría el Ejército
Sin embargo, la iniciativa no cuenta con el respaldo del presidente del Instituto Nacional de Bienestar Animal, Esteban Vieta, quien dijo a Subrayado que el organismo trabaja desde hace varios meses con distintas organizaciones de Cerro Largo y que no está completamente de acuerdo con el planteo de la Federación Rural.
Vieta también cuestionó la forma en que Normey presentó la propuesta y aclaró que el plan de la gremial difiere del trabajo que vienen desarrollando en el departamento. Según explicó, la Federación Rural plantea que el Ejército se haga cargo de todo el proceso, desde la captura de los animales hasta su traslado a los cuarteles, donde posteriormente serían entregados en adopción.
"Agradecemos el planteamiento, las ganas de querer mejorar lo que es el bienestar animal y solucionar los problemas de los productores rurales, particularmente Federación Rural se para desde allí, pero el Ejército no puede ser quien sea el responsable absoluto de lo que es el bienestar animal", sostuvo.
Organizaciones animalistas advierten que no se ataca el origen del problema
Las críticas también llegaron desde la Plataforma Animalista. Sus integrantes consideran que capturar perros y trasladarlos a refugios no resuelve las causas de la sobrepoblación y reclaman medidas que apunten al origen de la problemática.
Patricia Durán cuestionó que la propuesta se concentre en atrapar animales y llevarlos a un destino que, según señaló, tampoco está claramente definido.
"Atrapar a los perros y llevarlos a un lugar que tampoco está muy claro dónde sería ese destino, no es la solución. Seguimos sin realmente apuntar a qué está causando esta problemática. Por qué tenemos tantos perros abandonados sin destino y reproduciéndose sin control", expresó.