El jerarca informó que “se tomaron medidas e indagaciones y un muestreo de agua por parte de los guardaparques del área”, y que dichas muestras serán analizadas por el laboratorio CURE “en forma completa cuando vuelvan a la actividad, ya que es período de licencia”.
Paralelamente, varios productores anunciaron la muerte de animales, como consecuencia de beber agua salada.
García dijo que existe “intervenciones posibles” para evitar que la represa del arroyo oficie como muro que no permita la huida de los peces ante la alta salinidad, “pero son proyectos costosos”.