Denuncian que la nueva normativa “contradice directamente tratados de Derechos Humanos” y que “viola el Artículo Nº47 de la Constitución de la República”, el cual estipula que el acceso al agua potable es un derecho humano básico.
“El derecho al agua está vinculado a otros derechos como el derecho a la vida, a la alimentación, a la salud, al principio de igualdad y no discriminación entre otros. En este contexto observamos que la crisis hídrica y las medidas adoptadas por los organismos del Estado afectan a grupos y personas históricamente discriminadas como lo son las personas en situación de pobreza y quienes tienen problemas de salud.”, manifiesta el comunicado.
Se critica la “mala gestión hídrica” por parte de las autoridades y de OSE y aseguran que en las últimas décadas se prioriza al agua como uso productivo y comercial, y no se tomó con valor la importancia que tiene en la vida cotidiana de la población.
Sostienen que las medidas adoptadas “profundizan la injusticia socioeconómica y ambiental al retirar de los hogares la posibilidad de acceder al agua potable de calidad, e impulsa una mayor mercantilización del agua promoviendo el consumo de agua embotellada”.
“Alentamos a toda la población a debatir en profundidad este problema en cada territorio, y movilizarse para hacer valer el derecho humano de acceso al agua potable y a vivir en un ambiente sano. El agua es un derecho humano fundamental y común, no una mercancía.”, concluye el comunicado.