A las personas que ingresan al sistema carcelario se les toma una muestra de ADN para una base de datos. Así fue que se logró vincular al responsable de este caso, a través de un familiar del hombre que fue detenido. Tras su detención, al realizarle las pruebas de ADN, hubo coincidencias con las muestras encontradas en las pertenencias de Lola.
En rueda de prensa, Jessica Pereira, actual fiscal del caso, indicó que “la prueba fundamental fue un análisis de ADN en la línea materna de la persona imputada, que coincidió en un 99,9% con las muestras halladas en la toalla que estaba dentro de la mochila y en el DNI de Lola en el momento de su hallazgo”.
Inicialmente, el fiscal del caso fue Jorge Vaz, luego la fiscal responsable pasó a ser Pereira. Como el hecho fue previo a la reforma del Código del Proceso Penal (CPP), la investigación está a cargo del juez, como ocurría con el CPP anterior. Por eso también se habla de procesamientos en lugar de imputaciones.
Hace menos de un mes, la familia de Lola, asesinada en Valizas en 2014 se reunió con el fiscal de Corte, Juan Gómez, para exigir avances en la investigación.
Por el caso, hasta ahora, sólo había un procesado con prisión por encubrimiento. Ángel Moreira, conocido como el Cachila, fue detenido en 2019 y procesado inicialmente por homicidio especialmente agravado en calidad de coautor. El hombre de 33 años admitió haber estado con la víctima el día de su muerte, dijo que ella se desmayó y que cuando le tomó el pulso comprobó que estaba muerta. Luego de la apelación la Fiscalía cambió la carátula a encubrimiento.