La cooperativa es una de las nueve que se están construyendo en esa zona y que en su conjunto conforman un barrio con 350 familias de trabajadores sindicalizados.
En el caso de Durazno, la mitad de las cooperativas que se están construyendo utiliza el sistema no tradicional Emmedue y otras, en tanto, optaron por la construcción tradicional en bloque, denominado modublock, revestido con escudo térmico. En el caso de la mayoría de las cooperativas, el proceso de escrituración empezó hace tres años y muchas de ellas están en obra hoy, contó Pablo Antonaz, arquitecto del Centro de Estudios Técnicos del PVS.
“La casa propia es un deseo de toda la vida desde el momento que se anotan en una cooperativa de vivienda, hasta el sorteo que es el momento más alegre”, indicó Antonaz y destacó la posibilidad de trabajar con Sistemas Constructivos No Tradicionales que permiten construir viviendas de buena calidad en menos tiempo.