Los puntos se pierden al cometer infracciones de tránsito, pero también pueden recuperarse. El sistema prevé dos caminos: uno voluntario, mediante la participación en programas de recuperación, y otro obligatorio para quienes pierdan la totalidad del puntaje. En este último caso, la persona quedará inhabilitada para conducir y deberá aprobar un programa socioeducativo que incluye contenidos sanitarios y jurídicos, antes de volver a obtener el permiso.
Entre las faltas más graves se encuentran manejar bajo los efectos de alcohol o drogas, negarse a controles o participar en picadas, situaciones que implican la pérdida de todos los puntos. Usar el celular al volante o circular al doble de la velocidad permitida restará seis puntos. Otras infracciones, como conducir sin la libreta adecuada, no usar cinturón o casco, o trasladar niños sin sistemas de retención, conllevan descuentos menores.
Metediera subrayó que el objetivo es que la gente no solo pague multas, sino que modifique su forma de concebir la conducción. El nuevo permiso será diseñado por Unasev y definido por el Congreso de Intendentes, aunque algunos jefes comunales ya manifestaron reparos sobre su instrumentación.