Sin embargo, lo que dijo y repitió la defensa del acusado fue que él y la víctima tenían una relación secreta (ambos tenían pareja) y por eso se habían encontrado en un descampado, que si él la hubiese violado no le habría comprado una bebida y que la mujer cuando vio al ciclista no le pidió auxilio, le hizo una señal de "silencio" porque nadie sabía del encuentro entre ella y AIMM.
Del documento se desprende que: "La Sala entendió que la declaración de la víctima era unívoca, precisa, categórica y detallada", consideró que la pericia médica constataba las lesiones denunciadas y "valoró la aparición del celular de la víctima entre los arbustos en el lugar donde se produjo el ataque sexual". También encontró una explicación razonable a la compra del refresco, los gestos de la víctima en el pedido de ayuda, "ponderó el contenido de la pericia psicológica, escuchas telefónicas efectuadas por la policía, entendió que la tesis de que fueran pareja no resultaba creíble, ni tenía apoyo en ninguna otra prueba más que el relato poco veraz del testigo [...] y también se expidió respecto a la denuncia efectuada y el apartamiento del caso de la Dra. Lovesio".
Uno de los puntos que la defensa utilizó como recurso para intentar obtener la apelación y luego la casación fue el apartamiento de la fiscal Lovesio del caso y la denuncia de una testigo de que ella la había presionado a la hora de declarar: "[La defensa] manifestó que existe una duda más que razonable respecto a la actuación de la Fiscal Lovesio, quien al comienzo de la investigación denunció a dos abogados y a la denunciante. Además, manifestó que habría tratado de convencer a la testigo Monzón de que declare algo que ella no quería declarar", y también aseguró que "la Fiscal Lovesio se apartó del caso, lo que da cuenta de que perdió la confianza en la denunciante".
Por su parte, la SCJ constató que durante el desarrollo de la investigación a cargo de Lovesio el imputado y el padre denunciaron que la abogada de la víctima le había solicitado a través de su abogado la suma de 20.000 dólares y fue entonces que la fiscal decidió apartarse del caso y denunció a los dos abogados por las negociaciones, denuncia que fue archivada y que "nada tiene que ver con la investigación".