Según dijeron a El País fuentes judiciales, los antes mencionados acordaron un proceso abreviado con la Fiscalía y, por ello, se les cambió la carátula de sus expedientes. Es decir, la tipificación de sus conductas pasaron a ser sustracción o retención de una menor de edad del poder de sus padres, tutores o curadores con un delito de violencia privada.
El único imputado que no acordó con el fiscal fue Richard S., de 52 años, quien es el más comprometido de todos. Fue acusado de haber cooptado a las dos menores, y sobre él pesan acusaciones graves por explotación y abuso sexual de ambas víctimas. El fiscal de 1er Turno de San José, Alfredo Ruiz, solicitó la formalización de su investigación por reiterados delitos de contribución a la explotación sexual de menores de edad para realizar actos sexuales o eróticos con reiterados delitos de abuso sexual agravados y se enfrentará un juicio penal.
¿Cómo pasó?
La situación comenzó cuando uno de los involucrados conoció a la joven de 17 años, que se encontraba alojada en el hogar maragato del INAU; la sedujo e "invito" a vivir en su casa. En la misma también residían dos hombres adultos y una mujer, que era la pareja de uno de ellos y su hijo.
Según informó El País, la adolescente alentó a la menor de 15 años, que vivía en el hogar del INAU, a radicarse en la casa de los adultos. Esta joven accedió y luego también fue explotada sexualmente.
Sin embargo, surgieron versiones contradictorias entre las víctimas: una dijo que la otra se fue a vivir a la casa en forma voluntaria, mientras que la víctima de menor edad señaló que fue retenida por la fuerza por los hombres.
Por esa causa, los individuos fueron imputados por un delito de violencia privada y no por "sustracción o retención de una menor de edad del poder de sus padres, tutores o curadores". "Las menores fueron retenidas en la casa lejos de la órbita del INAU. Por eso fueron imputados", explicó la jueza letrada de 5° Turno de San José, María José Camacho.
El presidente del INAU, Pablo Abdala, dijo que las autoridades del hogar de San José estuvieron atentas a lo que ocurría con las dos menores, hicieron un seguimiento y finalmente presentaron una denuncia penal. También destacó el trabajo coordinado de la Justicia, la Fiscalía e INAU para lograr rescatar a las dos chicas explotadas sexualmente.
"Se trata de un caso problemático. Se dan situaciones similares en otras partes del país. El trabajo interinstitucional permite desbaratar estos hechos, identificar a los culpables y brindar protección a las víctimas", indicó Abdala.
Añadió además que "sin dudas" las situaciones de violencia de niños y niñas es algo que preocupa, sobre todo porque las cifras crecen. Incluso reconoció que los casos que llegan son una parte, pero que existe una "cifra negra" sin registrar.