Discusión que trasciende
Para AFAL, "está en discusión qué enfoque debe adoptar el país frente al juego online y frente a sus crecientes riesgos sociales y sanitarios". Y en este sentido recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que "la comercialización y digitalización del juego favorecen su normalización, que el patrocinio deportivo es uno de los mecanismos relevantes de esa expansión y que el juego de apuestas puede producir graves daños financieros, familiares y de salud mental". Entre las medidas recomendadas "se encuentra precisamente poner fin a la publicidad, promoción y patrocinio del juego en el deporte".
En consecuencia, sostiene que la limitación de la publicidad "no es un tema accesorio ni una mera cuestión comercial". Forma parte del sistema de protección construido para impedir que operadores no autorizados capten consumidores uruguayos y extraigan recursos del país".
AUF se beneficia
Tas recordar que la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) "se beneficia de recursos provenientes de impuestos del sistema autorizado y legal sometido a controles y fiscalizados por la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas (DNLQ)"; sin embargo, "promueve y presiona para que entren casas de apuestas que se anclan en paraísos fiscales y no están sometidas al control de la DNLQ. Claramente, nos encontramos ante una incompatibilidad". Para AFAL, "no es razonable beneficiarse económicamente del juego legal y reclamar, al mismo tiempo, que se debiliten las barreras que protegen ese mismo mercado frente a operadores no autorizados".
Si la Conmebol, agrega, "considera que sus contratos comerciales son incompatibles con la legislación uruguaya, corresponde adaptar esos contratos o elegir otra sede; no corresponde exigir que Uruguay adapte sus normas a intereses privados".
Convoca a la sociedad
AFAL, en consecuencia, convoca a todos los actores políticos, autoridades públicas y organizaciones sociales "a defender una política de Estado construida durante décadas y reafirmada por amplio consenso político en 2017".
"Uruguay no puede debilitar en una noche de fútbol un sistema regulatorio creado para proteger durante todo el año a su población, a sus instituciones y al mercado legal", concluye.