“En aquellos niños en los que este alimento no esté disponible y reciban leche de vaca, la misma debe ajustarse a las diluciones recomendadas, realizadas con agua embotellada. La alimentación complementaria, entre los 6 y 24 meses, no debe tener sal agregada”, señala el comunicado.
Por último, recomendaron no agregar sal a las comidas y evitar el consumo de alimentos ultraprocesados, e hicieron énfasis en que el agua filtrada tiene la misma cantidad de sal que la de la canilla.
“Es responsabilidad de los representantes sanitarios, los equipos de salud y las sociedades científicas que esta información sobre un tema tan sensible, que puede determinar consecuencias graves a corto, mediano y largo plazo, llegue a la población”, concluye el comunicado.
Comunicado completo: