Que son muchas
Las mujeres seguimos teniendo mayores índices de desempleo, discriminación en el lugar de trabajo, acoso, violencia. Estamos encargadas de la reproducción de la vida, las tareas de cuidados, el trabajo no remunerado. Tenemos índices más altos de trabajo informal, muchas compañeras directamente no pueden acceder a trabajo ni informal ni formal por las tareas de cuidados. Hoy en día esta discusión en Uruguay implica desafíos para el movimiento sindical, y es la idea, para repensar sus lógicas de militancia y pensar en cómo transformar la herramienta sindical para que acompañe las reivindicaciones de sectores tan amplios de la sociedad. Las mujeres somos parte del movimiento sindical, las feministas somos parte del movimiento sindical. Muchas de nosotras entendemos que es necesario tener un día para visibilizar las violencias y para que seamos las protagonistas de la lucha. El 8 es el día en que las mujeres dejamos el lugar de trabajo vacío y apostamos a que se visibilice el trabajo no remunerado y esas tareas que nos implican más jornada laboral o no poder acceder a otros espacios de trabajo por estar en los hogares.
¿Cómo surgió el planteo de un paro solo de mujeres?
En 2016 algunas compañeras del movimiento sindical empezamos a hablar del paro internacional de mujeres, a verlo con mucha atención, a tener algunas conversaciones. Ya veníamos construyendo algunos diálogos con otras organizaciones y colectivos y en 2017 se conformó la Intersocial Feminista. Ovejas Negras y Cotidiano Mujer se acercaron al Pit-Cnt a conversar sobre el paro internacional de mujeres y a plantear por qué no avanzar en ese sentido. Esos diálogos han existido cada año, el Pit-Cnt integra la Intersocial, hay una cuestión de acompañar o sentir cierta sensibilidad con la temática. Muchas compañeras del movimiento sindical nos reivindicamos como feministas y entendemos que en la interna sindical es necesario también transversalizar la perspectiva feminista, pensar una perspectiva interseccional, ampliar la mirada de la lucha del movimiento sindical. Cada año se han tenido diálogos y hace unos años se empezó a mandar una nota desde la ISF que tenía al menos dos sentidos: expresar la reivindicación del paro de mujeres y la necesidad de tener un paraguas para todas las compañeras que quisieran adherirse a la medida; y por otra parte apoyar a las compañeras sindicalistas que a la interna estábamos dando estas discusiones.
¿Seguirían presentando al Pit-Cnt el pedido de un paro general de mujeres, como acción de afirmación política, aunque supieran que no se va a concretar?
Es una acción de afirmación política porque es una forma de seguir planteando lo que reivindicamos hace años y abrazar a las compañeras que integramos el movimiento sindical y luchamos por este paro de mujeres. Esperamos que se concrete el paro solo de mujeres; a la vez también entendemos que el movimiento sindical, como todas las organizaciones sociales, tiene su proceso. Despatriarcalizar las organizaciones no es una tarea sencilla. No sé si este año lo lograremos, pero hay cada vez más sindicatos que se suman a esto, empiezan a comprender la necesidad de un paro de mujeres y de escuchar más a las compañeras sindicalistas, feministas y a las feministas que no integran el movimiento sindical.
¿Ya hay plataforma de reivindicaciones para el #8?
Lamentablemente no creo que la plataforma reivindicativa de este año sea muy diferente a la de los años anteriores, porque, lejos de mejorar la situación de las mujeres, de las infancias y de las adolescencias ha empeorado. Eso tiene que ver con la quita de políticas públicas, con el recorte presupuestal. Nosotras lo hemos planteado otros años. De todas maneras todavía no tenemos resuelto nada. Desde la ISF hace tiempo venimos trabajando en generar espacios de articulación y alianza con otras organizaciones y colectivos.