Una obra de escala continental
El núcleo de la estrategia de TCP es la inversión que supera los US$ 500 millones, la mayor en la historia del puerto. Este proyecto incluye un nuevo muelle de aguas profundas y la expansión de la playa de contenedores, lo que permitirá alcanzar una capacidad cercana a los tres millones de TEUs anuales.
“Se trata de una apuesta histórica para posicionar al puerto de Montevideo como un hub logístico de escala regional”, afirmó Correa. El ejecutivo hizo especial hincapié en que esta magnitud de inversión es posible gracias a un marco jurídico estable: “Ese entorno jurídico específico es el que permitió comprometer capital privado e internacional, atraer financiamiento multilateral y asegurar una hoja de ruta estable para una obra de esta magnitud”.
Una vez finalizada, la terminal contará con un frente de atraque de hasta 1.400 metros, permitiendo la operación simultánea de varios buques de gran porte, lo que permitirá a Uruguay “competir de igual a igual con los principales puertos del Atlántico Sur”.
Impacto en la economía y el empleo
Más allá de la infraestructura, Correa subrayó que la ampliación tendrá un efecto multiplicador en la economía uruguaya, generando empleo directo e indirecto y potenciando las exportaciones.
“Uruguay contará con un puerto preparado para recibir buques de última generación, operar a mayor escala y ofrecer mejores condiciones competitivas al comercio exterior uruguayo”, explicó. Asimismo, destacó que la previsibilidad contractual es un factor decisivo para captar nuevas corrientes de carga regional.
Compromiso público-privado
Hacia el futuro, TCP enfoca su estrategia en la innovación tecnológica y la sostenibilidad ambiental, alineada con estándares internacionales. Correa concluyó enfatizando la naturaleza mixta de la terminal como una fortaleza país:
“TCP es una empresa público-privada, y eso le da a esta inversión un significado especial: no solo representa el compromiso del operador privado, sino también una apuesta del país entero. Los uruguayos somos parte de este proyecto”.
Con la obra avanzando bajo un esquema renovado y sólido, Uruguay se encamina a consolidar su infraestructura estratégica para las próximas décadas, asegurando su integración en las cadenas globales de valor.