“Cuando un avión sanitario despega, despega la esperanza de una familia”, expresó la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, al destacar la relevancia de esta operación. “Como en este caso, la respuesta del Estado es para todos los uruguayos y las uruguayas, independientemente de su prestador de salud. En esta línea seguiremos trabajando”, afirmó.
Hoy, dos de los menores permanecen internados en el CTI del Hospital Pereira Rossell, y el tercero se encuentra en el Sanatorio Americano, bajo atención intensiva.
Este operativo no solo salvó vidas: dejó en evidencia la importancia de contar con un sistema de salud articulado, profesional y con verdadero compromiso territorial. La salud, cuando es tratada como un derecho y no como un privilegio, se convierte en un pilar de equidad.
Un precedente que marca rumbo
La realización de este traslado marca un antes y un después por la magnitud logística del operativo y porque demuestra que el Estado, cuando funciona de manera integrada, puede acortar las brechas entre el interior profundo y los centros de alta complejidad.
La coordinación fue liderada por la Mesa de Operaciones del SAME 105, que sigue protocolos específicos para emergencias complejas, y que hoy se posiciona como una herramienta fundamental para garantizar el acceso equitativo a la salud, sin importar la ubicación geográfica.
Este tipo de acciones reafirman que la infraestructura sanitaria puede y debe estar al servicio de todos. Y que detrás de cada operativo, hay rostros humanos —tanto de quienes cuidan como de quienes son cuidados— unidos por una misma urgencia, la de llegar a tiempo.